Según explica Paul Maquet, coordinador de CooperAcción, la cercanía de relaves del proyecto minero Ariana, de la transnacional británica Southern Peaks, amenaza con contaminar con metales tóxicos el túnel trasandino que abastece agua a toda la ciudad de Lima. Además, las explosiones propias de la actividad minera ponen en riesgo la infraestructura del túnel.
